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El blog de JOSEP CABANES

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Blog de opinión para expresar ideas y comentarios sobre temas de actualidad.


CONSECUENCIAS ECONÓMICAS EN UNA CATALUNYA INDEPENDIENTE

Publicado por JOSEP52 activado 17 Octubre 2014, 00:45am

Etiquetas: #SOCIEDAD

Por Josep Cabanes.

 

Inmersos en pleno proceso plebiscitario, los políticos y gobernantes catalanes nos han introducido en una vorágine de confusión e incertidumbre tal, que ya no sabemos ni donde estamos, ni que queremos, ni a donde nos dirigimos, y ni el porqué de todo ello. Tenemos tal guirigay y desbarajuste mental que no sabemos si una Catalunya independiente nos puede aportar más beneficios o perjuicios. Si nos atenemos a las campañas políticas emprendidas por los partidos pro-independentistas, que actualmente conforman una mayoría en el arco parlamentario catalán, la independencia nos llevaría a un escenario paradisíaco y onírico en el que casi todo serían ventajas y convertirían los inconvenientes en mera anécdota. Nada más lejos de la realidad.

Este proceso de consulta previa está generando una inestabilidad económica y social que está perjudicando considerablemente las expectativas de inversión en Catalunya de muchas empresas del panorama nacional e internacional. Actualmente se está escuchando en los mentideros empresariales, que algunas empresas que tienen actividad en nuestra comunidad autónoma se están planteando trasladar sus sedes fuera de la misma. Y eso que de momento solamente se ha propuesto la consulta del derecho a decidir, de la cual estoy totalmente de acuerdo.

 

Un país como Catalunya, con su historia, su cultura, sus orígenes, y con sus inquietudes políticas, sociales y económicas, tiene todo el derecho a decidir su futuro y el camino que quiere seguir. Además en una democracia moderna el derecho a decidir debe ser siempre factible y posible. Y si en nuestro caso, tal como figura en la Constitución Española, este camino está fuera de la legalidad, se deben crear los mecanismos necesarios para que estas consultas se puedan realizar, sea cambiando o reformando las leyes siempre desde la negociación y el dialogo. El Partido Popular (PP) desde el gobierno, no sólo no fomenta el diálogo sino que además es el máximo responsable de la crispación y la animadversión del resto de España hacia nosotros.

 

La clase política en nuestro país utiliza la estrategia de la distracción, desvía la atención del pueblo de los problemas importantes mediante campañas sobre temas secundarios y que afectan nuestra sensibilidad. En estos momentos tenemos problemas muy graves a resolver y nos llevan hacia la confrontación étnica y regional con un planteamiento nefasto y unos objetivos totalmente erróneos. En Catalunya se están utilizando recursos para la organización del referéndum identitario en lugar de destinarlos a los campos más necesitados como el desempleo, la sanidad, la educación, etc.

 

Receso económico.

 

Tal como ha afirmado Mario Draghi, Presidente del Banco Central Europeo (BCE), Europa se enfrenta a una posible situación de estancamiento. El conjunto de la zona euro avanza lentamente y aún mantiene un nivel de crecimiento inferior al del inicio de la crisis. Otros países como Estados Unidos ya lo han superado. Además se han detenido las tasas de crecimiento de economías fuertes como Alemania Francia e Italia.

 

En Catalunya, según el informe de Convivencia Cívica Catalana y que publica Expansión, la inversión extranjera que llegó a nuestra comunidad durante el segundo trimestre de este año fue un tercio (34%) de la que recibió en el mismo período del año anterior. Esto es un reflejo del temor de los inversores a un resultado independentista.

Según Expansión, las dos grandes entidades financieras catalanas, CaixaBank y Banco Sabadell podrían necesitar planes para trasladar su sede fuera de Catalunya. Si Catalunya se independiza se quedará fuera de la zona euro y, por tanto, sus bancos no recibirían créditos del Banco Central Europeo (BCE) que además de ser baratos (tienen un tipo de interés del 0,05%) son el último recurso con el que cuentan las entidades de crédito para resolver situaciones de falta de liquidez.

 

Debemos recordar que en el mundo capitalista en que vivimos quienes rigen nuestros designios son los bancos y las empresas, y estos no se mueven por sentimientos nacionalistas, patrióticos o históricos, sino meramente económicos. La economía domina los escenarios políticos.

 

La independencia supondría la salida automática de Catalunya de la Unión Europea, lo que supondría para nosotros la aplicación de un arancel a la importación de nuestros productos, y asimismo para proteger a sus empresas de los productos extranjeros podría elevar barreras arancelarias con lo que esto significa, es decir, aumento de los costes y en consecuencia falta de competitividad en los mercados. Y según lo que marcan las teorías económicas, el aumento de aranceles genera una reducción del comercio internacional y una menor eficacia económica.

 

Por tanto muchas empresas se verían en la necesidad de trasladarse fuera de Catalunya para primero, tener menos costes y ser competitivos, y segundo continuar perteneciendo a la Unión Europea con las ventajas que ello conlleva.

 

Más gastos que ingresos

 

La disminución de la producción comportaría un desequilibrio en las cuentas públicas, los gastos serían mayores. El nuevo Gobierno debería financiar la constitución del nuevo Estado y hacerse cargo de las partidas que tuviera pendiente con el Estado español como las pensiones y los pagos del servicio de la deuda pública española que le correspondiese, al menos durante algunos años. Inicialmente no habría apoyo internacional y los inversores no tendrían confianza en ese mercado.

 

Si Catalunya abandona la Unión Monetaria Europea tendría dos posibilidades, podría mantener el euro o crear su propia moneda. Para mantener el euro, es decir una moneda que no controla (al estar fuera de la UE), debería acercarse al equilibrio fiscal, es decir, por un lado lo que recauda por impuestos y exportaciones, y por el otro lo que gasta, funcionarios, pensiones, infraestructuras, sanidad, educación, etc. Si no consiguiera equilibrar la balanza fiscal entonces tendrían que recurrir a préstamos que a la larga, al tener que pagar intereses altos, contribuiría a un mayor desequilibrio fiscal, tal como sucede en los países subdesarrollados.

 

En un país con un déficit público elevado, sin ayudas de la UE y sin recurso al BCE, es imposible utilizar el euro. Por tanto se debería crear una nueva moneda. Inicialmente para que la moneda sea fuerte debe tener la confianza del pueblo. Después entraríamos en el tema de la competitividad ante los demás mercados con la devaluación para hacerla fuerte. Pero digo yo, ¿quién se arriesga a cambiar su patrimonio de euros a la nueva moneda? Por otra parte, la devaluación de la nueva moneda comportaría un aumento de la inflación. En este escenario, el ciudadano que mantiene sus ahorros en euros verá aumentado su poder adquisitivo, y el que ha cambiado a la nueva moneda se habrá empobrecido. De ahí al descontento social.

 

Opción legítima

 

El deseo de una parte de la sociedad catalana de obtener la independencia es totalmente legítimo. A causa de muchos factores y condicionantes históricos, sentimentales y culturales, en Catalunya ha renacido esa inquietud, y además aderezada por las presiones del Gobierno español y de sus organizaciones y agrupaciones tangenciales y afines.

 

Por su idiosincrasia, los catalanes tenemos todo el derecho a decidir cuál debe ser nuestro futuro. Los políticos deben exponer con claridad meridiana todos los pros y los contras. Pero todos. Antes de cualquier consulta o plebiscito todas las propuestas deben basarse en una absoluta objetividad y los planteamientos se deben exponer a todos los ciudadanos a partir de la honestidad y la sinceridad en sus conceptos.

 

Pero esto lamentablemente no es ni será posible. Vivimos una época en que la corrupción política ha alcanzado el punto más álgido, y además no solo no tiene visos de solucionarse, sino que se ha enquistado definitivamente en nuestra estructura social. La clase política ha encontrado en la prevaricación, el cohecho y demás delitos similares, un método de enriquecimiento personal fácil y directo, creando a su vez una nueva clase elitista, formando a su alrededor un circulo hermético e impenetrable, conseguido a costa del resto de la población. Todo ello avalado y respaldado por el sector empresarial y bancario creando la oligarquía del siglo XXI.

 

La corrupción política siempre ha existido a lo largo de la historia. Antes se desarrollaba con cierto disimulo y acrecentada discreción, para conseguir el continuo apoyo del electorado y así no perder posicionamiento social y mantener, aumentar y perpetuar su enriquecimiento personal. Pero actualmente, como si de una burla y regodeo constante hacia el pueblo se tratara, una parte importante de la clase política actúa y prevarica con total impunidad, llegando al cinismo y a la obscenidad.

 

Por ello para desviar la atención de los problemas verdaderamente importantes y perentorios que tenemos en nuestra sociedad, nos llevan hacia asuntos que siendo fundamentales para nuestra idiosincrasia como país, pueden permanecer en posiciones secundarias, para una vez solucionado los primeros, resurgir con fuerza y acometerse con seguridad y garantías. Tenemos que recordar que en tiempos de la transición (finales de los 70 y principios de los ochenta), cuando se constituyeron las comunidades autónomas y se negociaron los niveles de autogobierno con el Gobierno central, mientras el País Vasco logró que en 1981 le fueran reconocidos los derechos históricos de los territorios forales en la Constitución de 1978 y el Estatuto de Guernica (1979), consiguiendo un concierto económico muy favorable, Catalunya perdió, digamos poder adquisitivo y autogestión económica, perdiéndose en los temas lingüísticos e identitarios. Así nos va.

 

Analicemos bien la situación antes de perder la cabeza y abocarnos al abismo. Ahora no es momento plebiscitos. Unámonos todos en la resolución de los problemas urgentes, solidifiquemos la economía, aportemos todos un poco de altruismo para construir una sociedad fuerte, moderna y progresista. Después atendamos nuestras inquietudes identitarias con objetividad y justicia, y decidamos si tuviéramos que decidir.

 

Josep Cabanes

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Viajes Uzbekistán 12/14/2016 18:16

Hola!
Buen post, sin duda. Superinteresante. Muchas gracias.

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